¿Conoces la historia del Bambú Japonés?

Si tuviéramos que describirla en una sola frase sería: no apta para impacientes. Cuando se siembra su semilla, hay que darle los cuidados normales requeridos por cualquier otra planta, pero ésta tarda 7 años en salir a la luz. Pero cuando lo hace puede crecer, en 6 semanas, hasta 30 metros de altura.

¿Tardó sólo 6 semanas en crecer? No. Durante esos 7 años estuvo generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el enorme crecimiento que iba a tener una vez que saliera de la tierra.

En la vida cotidiana, muchas personas intentan encontrar soluciones rápidas sin comprender que el éxito requiere de tiempo y de crecimiento personal. Cuando estamos frente a situaciones en las que creemos que "nada sucede", es importante no frustrarse y recordar el ciclo de maduración del Bambú Japonés, porque las raíces se están desarrollando. Quienes no se dan por vencidos van creando, gradual e imperceptiblemente, los hábitos que les permitirán sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

Por lo tanto, podemos aprender 4 valiosas lecciones del Bambú Japonés:

1- Valora la paciencia: No busques atajos ni soluciones rápidas, toma el tiempo que necesites para estar preparado mentalmente e internamente para los retos que se vayan dando en el camino.

2- Crea un sistema de raíces fuerte: Ligado con el punto anterior, es importante que dediques tiempo a desarrollarte internamente y con el mundo que te rodea.

3- Cuida la semilla: Aunque en el comienzo no la veas, debes seguir cuidándola, porque es el núcleo que permitirá el crecimiento posterior.

4- Siempre crecer mirando al sol: Concéntrate en tu objetivo y sigue por ése camino, y frente a los obstáculos centra tu energía en buscar el sol.

“Si no consigues lo que anhelas, no desesperes… Quizás sólo estés echando raíces”

Fuente: Fundación Foro Argentina y Abasto.